Díselo a tu agente, con una frase: «pídele a David que…», y para qué lo necesitas.
No hace falta que sepas cómo se hace, ni qué tipo de pedido es, ni dónde se escribe: de eso se encarga tu agente.
Si en tu proyecto trabaja más de una persona, todas verán tus mensajes. Así funciona un proyecto compartido: no hay mensajes privados dentro.
Si es algo que solo debe saber David, escríbele por correo.
Cuando pides algo que hace él —no una pregunta, sino un encargo—:
Si te llega algo con fecha —de una administración, un banco, un cliente, un contrato o un proveedor—, no esperes a que conteste David. Tu agente te ayuda a preparar lo que haga falta en ese momento, y David se entera después por un mensaje.
Si es urgente, díselo a tu agente con esa palabra: lo marca así.
Ni en un mensaje, ni en un documento del proyecto, ni en el chat con tu agente. Si es un problema con una clave, se describe qué está mal; nunca la clave.